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El 29 de julio va camino de ser declarado día festivo en la Costa de
Granada: el último Consejo de ministros del curso político autorizó
ayer la contratación de las obras de los cuatro tramos que faltaban de
la autovía del Mediterráneo (A-7), con un presupuesto que asciende en
conjunto a 307,8 millones de euros y ratificó la creación de la
Autoridad Portuaria independiente de Motril.
Después de toda una vida de reivindicaciones, se puede afirmar que el
100% de la Autovía que atraviesa la Costa granadina está en marcha, a
falta de que el Gobierno adjudique las obras a las constructoras. Y el
compromiso es que también esté en obras por completo en este año.
Por el momento, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, no está
fallando a sus promesas y plazos para la comarca: «Yo cumplo mis
compromisos. No seré la ministra de las primeras piedras sino la que
ponga en servicio las comunicaciones. La autovía del Mediterráneo es
prioritaria y se pondrá entera en obras en 2005 y en servicio en 2008,
excepto un tramo», aseguraba el pasado 16 de mayo durante la apertura
del primer tramo granadino de la Autovía del Mediterráneo
(Castell-Polopos).
El tramo que no podrá concluirse hasta el primer semestre de 2009
es el Taramay (Almuñécar)-Lobres. Con los 600 millones invertidos en el
pasado año y los 307,8 millones aprobados ayer para los últimos cuatro
tramos, el 100% del presupuesto de las obras está autorizado.
Los cuatro tramos de la Autovía del Mediterráneo A-7 autorizados
por el Consejo de ministros son exactamente La Gorgoracha-Puntalón, que
incluye el nuevo acceso al Puerto de Motril, El Puntalón-Carchuna,
Carchuna-Castell de Ferro y Lobres-Guadalfeo. La longitud total de los
cuatro tramos es de 27,7 kilómetros.
El primer tramo tiene un presupuesto de licitación de 87,6 millones
de euros y una longitud de 9,2 kilómetros. Está compuesto de dos
subtramos, Gorgoracha-Puntalón, con características de autovía y una
longitud de 6,05 kilómetros, y el nuevo acceso al Puerto de Motril, con
características de carretera desdoblada hasta los últimos 920 metros,
que son una carretera convencional, con una longitud de 3,175
kilómetros.
El tramo incluirá tres puentes de 260, 240 y 170 metros de
longitud, así como la realización de otros tres pasos superiores sobre
glorieta. En este tramo la autovía tendrá tres enlaces denominados,
Motril, Puntalón y N-340 y concluirá en la conexión con el nuevo viario
del Puerto de Motril, mediante una glorieta.
El tramo Motril (Puntalón)-Carchuna, que saldrá a concurso con un
presupuesto de 81,9 millones, tendrá una longitud aproximada de 6,1
kilómetros. En la nueva autovía se proyectan dos túneles, el de
Carchuna y el de La Fuentecilla.
El tramo más caro de los cuatro aprobados es el de Carchuna-Castell
de Ferro, que discurre por los términos de Motril, Gualchos y Lújar.
Tiene una longitud de 10,1 kilómetros y un presupuesto base de
licitación de 104,7 millones de euros. Para la puesta en servicio de
este tramo se requiere la construcción de diez estructuras de distinta
tipología: cuatro viaductos (Barranco del Chozón, Barranco del
Torilejo, Barranco del Zacatín, La Rambla de Gualchos), un paso
superior sobre la autovía para reposición de camino agrícola, cuatro
estructuras de paso inferior y otro paso inferior para el Enlace de
Castell de Ferro.
Además está contemplada la ejecución de un enlace denominado Enlace de Castell de Ferro y la ejecución del túnel del Romeral.
El último, el tramo Lobres-Guadalfeo, que discurre entre los
términos municipales de Salobreña y Motril, cuenta con un presupuesto
de 33,6 millones de euros y una longitud de 2,3 kilómetros. La
estructura más importante del tramo es el Viaducto del Guadalfeo de 400
metros.
Este tramo de la A-7 dispondrá de un enlace con la CN-323 actual,
para acceder a Motril y Salobreña y consta de cinco ramales:
N-323-N-Motril, Motril-N-323, Almería-Motril, Almería-N-323N, y
Motril-Almería. La sección tipo básica en todos los tramos de esta
autovía estará compuesta por dos calzadas de siete metros de anchura,
en las que se alojarán dos carriles de circulación de 3,50 metros,
arcenes exteriores e interiores de un metro.
«Hito histórico»
Y si larga y dura ha sido la lucha de la comarca para que se
corrigiese la discriminación histórica en materia de infraestructuras,
no menos ímpetu se ha puesto en los últimos años para reivindicar un
puerto autónomo sobre el que puedan decidir los motrileños. En 1992, el
pleno de Motril pedía por primera vez que Motril separase su camino de
Almería y por unanimidad reivindicaba la independencia de su dársena,
que fue aprobada ayer por el Consejo de Ministros. Lograr la autonomía
del Puerto en julio era un compromiso electoral del PSOE que finalmente
ha podido cumplirse a tiempo, después de que en el Consejo de ministros
del pasado viernes se quedase sobre la mesa y no entrara en el orden
del día, como por error anunció este periódico. La nueva Autoridad
Portuaria de Motril gestionará un puerto en el que se invertirán más de
34 millones entre los años 2005 y 2009 para la ampliación de las
instalaciones y la creación de las infraestructuras que darán soporte a
la zona de actividades logísticas próxima a la dársena.
«Este ha sido el consejo de ministros de Motril y de toda la Costa,
es un hito histórico», valoraba el alcalde de Motril, Pedro Álvarez,
nada más conocer la noticia. El real decreto de creación de la
Autoridad Portuaria de Almería, que gestionará los puertos de Almería y
Carboneras, y la autónoma de Motril, entrará en vigor el 1 de octubre.
El Ministerio de Fomento ha justificado la iniciativa «en el grado de
desarrollo alcanzado, el incremento del volumen de tráfico que mueve y
las expectativas de crecimiento que en la actualidad ofrece el puerto
por su especial ubicación y por las nuevas infraestructuras de que
dispone».
(FUENTE: Ideal)
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