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La mayoría de los alojamientos de la Costa Tropical vaticinan subidas de varios puntos en la ocupación.Los empresarios temen que las ofertas en las Islas Canarias y Baleares les roben parte de clientela. OCUPACIÓN EN JULIO (Almuñécar, La Herradura, Salobreña, Motril, Carchuna): -Meliá Almuñécar: Cerrará julio al 80%, un porcentaje similar al de 2002. -Bahía Tropical: Rondará el 80% de media. El año pasado no pasaron del 66%. -Victoria Playa: La primera quincena, al 70%, la segunda, al 95%. -Helios: Actualmente tiene un 69% de ocupación, que subirá al 75-80% a final de mes. -Apartamentos Tropisol: La primera quincena, al 70%, al final cerrará entre el 80y el 90%. -Los Fenicios: Del 80% pasará al 90%, un 10% más que en julio del año anterior. -Hotel Salobreña: Ya ha vendido el 68% y espera llegar al 86%, 4 puntos más que en 2002. -Gran hotel Elba Motril: A final de mes espera cerrar con un 90%, ligeramente mejor que en 2002. -Camping Don Cactus: Un 60%, pese a que en los campings no se suele reservar. | | Más vale la playa conocida, que Caribe por explorar. El turismo nacional volverá a sostener la temporada veraniega en la Costa Tropical, que se presenta en cifras parecidas al año pasado con una ligera variación al alza en la mayoría de los establecimientos, y una ocupación hotelera media para el mes de julio del 80%, que en agosto crecerá hasta rozar el lleno. El sector parece haber asumido con soltura la apertura de establecimientos de gran capacidad en los últimos años, sobre todo en Almuñécar. Hay pastel para todos y, probablemente, para los que quedan por venir. Tanto los hoteles consultados como las empresas de alquiler de apartamentos o los campings, se muestran esperanzados en que el verano cumpla las expectativas y los turistas abarroten playas y paseos. Un turista que en su inmensa mayoría -casi nueve de cada diez- habla español... y con acento andaluz.
Según fuentes de la Federación de Empresas de Hostelería y Turismo de Granada (FEHT), el visitante de la Costa Tropical no sólo no prescinde del pasaporte cuando sale de viaje, sino que el 60% procede de la comunidad autónoma andaluza, e incluso del interior de la provincia. Ese carácter marcadamente nacional del turismo que puebla las playas granadinas no las libra de los vaivenes del mercado. Todos los profesionales del sector coinciden en que uno de los factores que condiciona el éxito del verano en Granada... se cuece en Canarias y las Baleares.
La explicación es sencilla. Las islas se nutren del mercado europeo, en especial alemán e inglés. Si falla, los empresarios ponen sus ojos en los nacionales y lanzan ofertas por doquier en medios de información y agencias de viajes. Cualquier cosa antes de dejar vacías las miles de camas que ofrecen estos destinos. Los precios baratos y el gancho que siempre implica un vuelo a Tenerife o a Mallorca tiran de los turistas españoles y eso golpea a los hoteles granadinos, que ven peligrar la estación del año más rentable.
La trama isleña ya funcionó el verano pasado y los clientes se lo piensan antes de escoger su destino vacacional. Por esta razón, cada año se retrasa un poco más el momento de concretar la reserva hotelera. Se acabaron aquellos tiempos en que se desfilaba por la agencia de viajes en marzo para encontrar habitación en agosto. «Ahora son las quincenas las que marcan el ritmo», indica el director comercial del Meliá Almuñécar, Manuel Sola, que subraya otra moda aparecida en los últimos años: tomar vacaciones en septiembre en lugar de en julio.
A la caza de la oferta
El turista se hace mayor y busca y compara antes de elegir. «No sólo esperan las ofertas, sino que llaman por teléfono y preguntan directamente si es mejor esperarse para reservar con mejor precio», explica la jefa de recepción del hotel Victoria Playa de Almuñécar, Susana García. No obstante, la campaña de las islas fue más agresiva el año pasado «y este año no hay duda de que les va mejor... y a nosotros también», explica el secretario de la asociación de hoteleros de la Costa Tropical y director del hotel Helios, Rafael Lamelas. Otra causa que anima a quedarse en España es el miedo a volar y a la inestabilidad mundial iniciada el 11-S de 2001 y acrecentada con el ataque a Irak. «Peor que la guerra es la expectativa de guerra. Es nefasta, porque enfría a los clientes», analiza el director del hotel Salobreña, Manuel Martín Montero. «El turista es miedoso por naturaleza y busca tranquilidad por encima de todo», tercia el director comercial del Meliá Almuñécar, opinión que secunda el director del Gran Hotel Elba Motril, José Luis Guidú: «El mercado nacional no quiere aventuras en países árabes y se queda en España». En este último alojamiento esperan mejorar los resultados de 2002, con un 90% de ocupación en julio, y aunque la buena marcha de las islas también cuenta, atribuyen la subida a unos precios «más asequibles, sin merma de calidad».
Publicidad y calidad
También el hotel Los Fenicios de La Herradura estima un crecimiento del 10% con respecto al verano pasado «gracias a la publicidad y a que somos muy buenos», declara la directora, Magdalena Gallo, mientras que otros, como el hotel Bahía Tropical, tienen fácil mejorar el julio de 2002. «Fue un desastre, no pasamos del 66% en todo el mes, aunque también fue nuestro primer julio. Este año rondaremos el 80%», reconoce esperanzado su director, Pedro Molina.
Y así, entre augurios optimistas y ese gusanillo del negocio imposible de aquietar, el presidente de la FEHT, Gregorio García, apunta que Granada se ha convertido en la provincia andaluza donde más crece el empleo en el sector: un 7,35%. (FUENTE: Ideal Digital) |
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